Porque por tu inmensa bondad
has dado a tu Iglesia Virgen,
como modelo del verdadero culto,
a la Virgen María.

Ella, Virgen oyente,
escucha con gozo tus palabras
y las medita en silencio en lo hondo de su corazón.

Ella, Virgen orante,
ensalza tu misericordia
con su cántico de alabanza,
intercede solícita por los novios en Caná
y está unida a los apóstoles en su oración.

Ella, Virgen fecunda,
concibe al hijo por obra del Espíritu Santo
y, junto a la cruz, es proclamada madre
del pueblo de la Nueva Alianza.

Ella, Virgen oferente,
te presenta en el templo a su Hijo Primogénito
y al pie del árbol de la vida
se une a la ofrenda de su vida.

Ella, Virgen vigilante,
espera sin vacilar
la Resurrección de su Hijo
y aguarda fielmente la efusión del Santo Espíritu.

(Prefacio de la misa “María, imagen y Madre de la Iglesia”)

Alabanzas a la Virgen de Belén

“Virgen Madre de Dios, el que no cabe en el universo, al hacerse hombre se encerró en tu seno”.

“Dichoso el vientre de la Virgen María, que llevó al Hijo del eterno Padre”.

“¡Oh, dichosa Virgen, que diste a luz al Señor; oh, dichoso trono de Sabiduría, que avivas en nosotros el Espíritu de tu Hijo Jesucristo!”.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (1, 12-14)

Después de subir Jesús al cielo, los apóstoles se volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Llegados a casa subieron a la sala, donde se alojaban: Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Celotes, y Judas el de Santiago.
Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas María, la madre de Jesús, y con sus hermanos.

Palabra de Dios

Preces

Tú que elegiste a María, escúchanos.

-Por una Iglesia más eucarística, más mariana, y por ello, más caritativa. R.

-Por el Papa, los obispos, sacerdotes y diáconos para que sean testigos del Señor Resucitado. R.

-Por el incremento de las vocaciones sacerdotales, religiosas, misioneras, contemplativas y de especial consagración. R.

-Por las familias para que sean imagen de la Iglesia, en la que Cristo es el centro. R.

-Por nuestra comunidad parroquial para que sea fermento evangelizador en medio de nuestro pueblo. R.

Oración

Señor Dios, que nos has dado a la Virgen María, a la que veneramos con la advocación de Belén,  como modelo de amor sublime y de gran humildad, concede a tu Iglesia que, siguiendo como ella el precepto del amor, se entregue plenamente a tu gloria y al servicio de los hombres, y se manifieste ante todos los pueblos como sacramento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

Ave María

¡Virgen de Belén, intercede por nosotros ante tu Hijo, Fruto bendito de tu vientre virginal!

 

 

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